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Friedrich Wilhelm Nietzsche, filósofo alemán, poeta y filólogo, cuyo pensamiento es considerado como uno de los más radicales, ricos y sugerentes del siglo XX, nació el 15 de octubre de 1844, en Röcken, Prusia
Su padre, un pastor evangélico, murió cuando él tenía cinco años, y fue educado por su madre en una casa donde vivían su abuela, dos tías y una hermana, lo que hizo que Nietzsche creciera en un ambiente completamente femenino, dominado por el pietismo protestante.
Se formó en filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig, orientándose al estudio de la teología y la filosofía.
En 1869, cuando apenas tenía 25 años, Nietzsche fue nombrado catedrático de filología clásica en la universidad de Basilea. A este nombramiento contribuyeron los trabajos filológicos que el joven Nietzsche había publicado antes de terminar sus estudios.
Su delicada salud (estuvo afectado toda su vida por su poca vista y sus constantes jaquecas) le obligó a retirarse en 1889.
En 1881 conoció a Lou Andreas Salomé, de la que se enamoró profundamente; pero esta mujer no le correspondió, sino que se casó con un amigo suyo, el rechazo de ésta supone para Nietzsche una fuerte depresión.
Tras su jubilación, Nietzsche pasó largas temporadas en la Riviera francesa y en el norte de Italia, dedicado a pensar y a escribir. Pero sus obras no tenían el éxito esperado y Nietzsche se iba quedando cada vez más solo. A principios de 1889, en Turín, cuando ya estaba casi ciego, Nietzsche sufrió una crisis de locura de la que no se recuperó. Estuvo internado en una clínica de Basilea y, después, en otra de Jena, hasta que su madre se lo llevó consigo. Nietzsche vivió los últimos doce años de su vida en un estado de aletargamiento, bajo los cuidados de su madre y luego de su hermana, hasta que murió en Weimar el 25 de agosto de 1900.
En el pensamiento de Nietzsche suelen distinguirse tres grandes períodos:
Primer período
Abarca desde sus estudios en Leipzig hasta 1877, está representado básicamente por su obra El nacimiento de la tragedia desde el espíritu de la música, publicada en 1871. En ella Nietzsche establece la distinción entre el espíritu apolíneo, que expresa el mundo como representación (artes plásticas) y el espíritu dionisíaco, que lo expresa como voluntad (música). Nietzsche exalta lo dionisíaco, que interpreta como encarnación de la voluntad de vivir, frente a lo apolíneo, que representa la huida ante la vida. El ideal estético del espíritu dionisíaco es el drama wagneriano, que pone en escena la fuerza incontenible de la vida.
Segundo período
Precisamente la ruptura de Nietzsche con Wagner es el hito que marca el tránsito del primer período al segundo, que va desde 1878 hasta 1882. Nietzsche reprocha a Wagner el haber cedido, en su obra Parsifal, ante los ideales del cristianismo, intrínsecamente contrarios a las fuerzas de la vida. En este segundo período, Nietzsche se aparta de los ideales y maestros que había admirado hasta entonces, se muestra crítico hacia el arte y la metafísica y se vuelve hacia el positivismo naturalista de la Ilustración, aunque sin caer en el culto al progreso. La obra central de este período es Humano, demasiado humano. Un libro para espíritus libres (1878-1880), dedicado a Voltaire.
Tercer período
Comienza en el año 1882 con la publicación de su obra Así habló Zaratustra. Las doctrinas de este período parten de la concepción de la vida como dolor, lucha e irracionalidad que había aprendido en Schopenhauer, pero rechazando la actitud de resignación ante ello. Nietzsche tenía la intención de presentar estas ideas en una obra sistemática que debía titularse La voluntad de poder, pero no pudo terminarla. Fue publicada después de su muerte con las anotaciones que se encontraron entre sus papeles póstumos.
El superhombre
Una de las ideas que ha defendido con mayor interés, es que los valores tradicionales representados por el cristianismo someten a las personas más débiles a una "moralidad esclava", que no provocan en ellos más que un estado de resignación y conformismo hacia todo lo que sucede a su alrededor. Para él, esos valores tienen que desaparecer para que aparezcan otros nuevos que representen su prototipo de hombre ideal, al que él mismo llamó superhombre.
Ese súperhombre es seguro, independiente e individualista, y no se deja llevar por la multitud; al contrario de las personas débiles, que sólo se dejan llevar por las tradiciones y las reglas establecidas.
«El superhombre es el sentido de la Tierra. Que vuestra voluntad diga: que el superhombre sea el sentido de la Tierra.»
Este superhombre no cree en las cosas que prometen las religiones después de la muerte, él sólo cree en lo real y en lo que puede ver. Es un ser que, ante todo, razona; aunque eso no quiere decir que no sienta. Este superhombre se deja llevar por sus pasiones y sus sentimientos. Nietzsche contradice en esto totalmente a Platón, y Sócrates, los cuales consideraban totalmente necesario el control de las pasiones. Nietzsche considera a Sócrates como el culpable de la moral de rebaño del la Sociedad Occidental.
La voluntad de poder
Nietzsche pensaba que todas las acciones humanas estaban influidas por la "voluntad del poder". No sólo por el poder de querer dominar sobre otros,sino también por el poder de querer dominarse uno mismo, algo que es necesario para que cada uno pueda desarrollar su propia creatividad.
Esta idea de «voluntad de poder» es algo nuevo que Nietzsche introduce en la filosofía. Aunque antes y después de la voluntad de Nietzsche otro autores hablaron sobre la voluntad del poder, todos coincidían en que el poder era el último y principal objetivo de la voluntad, algo en lo que Nietzsche no estaba de acuerdo.
El eterno retorno de lo mismo
En cierto modo, toda la filosofía de Nietzsche, todo el cuerpo de Nietzsche, son una preparación para su instante supremo: el «eterno retorno de lo mismo». Esta concepción última, la más cara para su creador (más aún que la voluntad de poder), tiene dos acepciones: la primera es cosmológica, la segunda, ética. Básicamente quedan explayadas de la siguiente manera: el eterno retorno de lo mismo, como distingue Eugen Fink, es la máxima curvatura cósmica, la restauración del Mundo, o Vida, en su preeminencia ontológica; por otro lado, Nietzsche considera como móvil fundamental de la ética del übermensch el considerar cada uno de sus actos como si fuese a repetirse eternamente. La filosofía de Nietzsche ha servido de mucho para la literatura alemana y sus conceptos han llevado a numerosos debates entre filósofos. La filosofía de Nietzsche ha servido muchisimo también para la literatura rusa y para la cultura rusa en general: Nicola Berdiaev, Lev (León) Shestov, Maxim Gorki, Pavel Filonov, Kazimir Malevich y muchos otros fueron influenciados por Nietzsche. Fuente: WP
Nietzsche escribió varias obras importantes, entre ellas:
- El nacimiento de la Tragedia desde el espíritu de la música (1872)
- Sobre el futuro de nuestras instituciones educativas (1872)
- Cinco prólogos a cinco libros no escritos (1872)
- El orígen de la tragedia (1872)
- Consideraciones intempestivas (1873-1876)
- Humano, demasiado humano (1878)
- Aurora (1881)
- La gaya ciencia (1882)
- Así habló Zaratustra (1883)
- Más allá del bien y el mal (1886)
- La genealogía de la moral (1887)
- El crepúsculo de los ídolos o cómo se filosofa a martillazos (1888)
- El caso Wagner (1888)
- Ecce homo, o cómo uno se hace lo que uno es (1888)
- El Anticristo (1888)
- La voluntad del poder (1901)
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